Diecisiete quizzes listos para usar, uno por sector. Pruébalos y quédate con el tuyo.

Una calculadora de ahorro filtra inquilinos, tejados con sombra y gente sin presupuesto. A tu comercial solo llegan viviendas instalables.
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Un presupuesto orientativo separa a quien solo pregunta precio de quien quiere tratarse este mes. Tu recepción deja de perder tiempo al teléfono.
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Un presupuestador online filtra por tipo de obra, metros, plazo y régimen de propiedad. Dejas de ir a medir para gente que solo estaba comparando.
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«¿Cuánto cuesta una cocina?» no tiene respuesta hasta saber metros, acabado y plazo. El quiz pregunta eso primero, con fotos, y te llega solo quien encaja.
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Dos baños de los mismos metros se llevan presupuestos que se doblan según si hay que mover la fontanería. El quiz pregunta eso antes de que salgas de casa.
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Un diseño de jardín se cobra una vez; un mantenimiento mensual se cobra todos los meses. El quiz pregunta ambas cosas y te dice cuál de los dos tienes delante.
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Nadie puede decir qué cuesta cambiar «las ventanas» sin saber cuántas son. El quiz lo pregunta primero y devuelve un precio por hueco al instante.
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En julio suena el teléfono todo el día y la mitad son averías de equipos que no pusiste tú. El quiz separa desde la primera pregunta a quién quieres llamar.
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Habitaciones, ascensor y fecha deciden el precio y la posibilidad de hacerla. El quiz los pregunta antes, y la llamada pasa a ser para cerrar la fecha.
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«¿Cuánto vale mi casa?» es la búsqueda con la que empieza cada venta. Responderla en tu web, con una cifra en pantalla, es tu captación.
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Sin ahorro para la entrada no hay hipoteca hoy, por buena que sea la nómina. El quiz lo dice con educación antes de que empiece el papeleo.
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Una cuota vendida a quien no tiene ni un día libre se cancela en seis semanas. El quiz pregunta por los días antes que por el pago.
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Tres datos deciden si una reclamación se puede llevar: de quién fue la culpa, si hay parte médico y cuánto tiempo ha pasado. El quiz los pregunta primero.
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Una lumbalgia de tres días y una de tres años no son la misma sesión. Y algunas señales no son de fisioterapia en absoluto: el quiz las reconoce y deriva.
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Todo lo demás da igual si ese sábado ya lo tienes cogido. El quiz lo pregunta primero y te ahorra la conversación que acaba en «qué pena».
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Depilación, manchas, acné o arrugas son cuatro tratamientos distintos. El quiz recoge zonas, historial y tipo de piel antes de que nadie coja el teléfono.
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Un catálogo de sesenta referencias es una decisión que la gente aplaza. Cuatro preguntas y una recomendación concreta la desbloquean.
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